De nuevo oscurece
y esa esquina
insiste con su su pregunta:
"¿dónde se fueron?"
No muy lejos,
en edificios diferentes,
brillan dos luces todavía.
El dolor de los amantes
se puebla de pájaros muertos.
Ella toma la iniciativa
y rasga la noche de pasos inquietos.
El sitio del adiós espera
con su farol desnudo
y un cartel de calles.
De su cartera saca una lija fina
y comienza a pulir el lugar
mientras murmura un conjuro.
Pulir un recuerdo
hasta volverlo presente.
Borrar las palabras viejas
de la despedida.
La capa de la distancia
lo ensucia todo
de manera definitiva.
Costra de alquitrán,
mancha indeleble
en el corazón de la luna.
10 Abalorios:
Las despedidas dejan huellas del mismo modo que el hierro candente en la piel: el dolor se apaga pero la marca queda.
Josephine
http://cancer-rosa.blogspot.com/
Yo creo que las despedidas son pequeñas muertes, resucitamos pero quién o qué queda de los que fuimos durante una relación trunca. Nada, o aquello que evitamos recordar.
Gracias, Josephine.
Paula: cada vez que lo leo, me gusta más este "distante" poema. Distante en el tema, pero cercano en el tajo que cada palabra asesta.
Algo ya hablamos de cierta línea narrativa que atrapa. Pienso que la musicalidad que pierde un poema por ser narrativo, lo gana en contundencia y claridad.
Otra vez te salió la tanguera y me gusta. No por nada Gardel estrenó una canción en Palmira ;-)
Muy bueno lo de la esquina preguntona. ¡Ah, si las esquinas hablaran en vez de tener camaritas de seguridad! Lo dicho: más poesía y menos policía.
Hola Paula! ¡Qué placer volverte a leer! ¡Qué placer que hayas vuelto "recargada"! Porque este poema es el sonido de la melancolía. Una lija que puede pulir un recuerdo... me pareció un gesto tan femenino y efectivo.
¡Bienvenida a nuestras vidas... otra vez!
Un abrazo cómplice.
Hernán, gracias por tu comentario halagador. Pensé mucho en la extensión de los versos para dar esa efectividad narrativa de la que me hablabas y todavía estoy pensando. Por lo pronto, condensé dos versos en uno cuando escribo: "el dolor se puebla de pájaros muertos", en el original hablaba de unos ojos abiertos y "abiertos y muertos" hacían una rima forzada y redundante en lo temático. Creo que gana en fuerza poética en esta condensación. Este cambio surgió a sugerencia de Sergio: gracias amigo, estés donde estés. El otro verso donde me pedís cambio todavía lo rumeo.
Nene, ¡¡¡no sabía que Gardel había estrenado un tango en Palmira!!! Pasame la info. ¿Es verdad? Sigo asombrada... todavía busco en qué año vino Sandro a Palmira y no encuentro una miserable respuesta satisfactoria... estos parientes suertudos que pudieron verlo y tienen memoria de hormiga, encima no sacaron fotos... ¡¡de cuarta!!
Marisa, vos sabés que la idea de lija fina es el pivote de todo el texto. La primera idea disparadora, la leí en un texto de una revista Monitor (las que llegan a las escuelas) y la periodista la usaba para pulir una idea que tenía borrosa. En un momento, en una breve oración, escribió: Lija fina... y yo pensé, qué buena imagen. Luego vino la idea de pulir un recuerdo y poder escribir algo sobre la distancia amorosa e integrar a esta serie de poemas que he llamado Distancia.
Es cierto, es femenino el elemento, se usa mucho en artesanía, en terminaciones pequeñas que un hombre, quizás por exceso de fuerza, podría arruinar. La lija fina, en la ferretería, las compran las artesanas, incluso esta artesana del recuerdo que es mi protagonista.
"Ella toma la iniciativa
y rasga la noche de pasos inquietos" pff, es una línea de fuerza sobre natural Paula. Cómo quisiera sentir esa determinación para levantarme un día, sin importar que se rasgue el tiempo, y hacer algo que cambie la realidad tan oscura en México, son tiempos difíciles de peligro para los que viven allá, para acabarla, lo duro del narco es en parte en Michoacán,mi estado, y es alarmante para los que estamos lejos y no hallamos la manera de pulir esa distancia.
Me alegré un montón con tu regreso, en cuanto recibi la notificación de tu comentario, vine volando. Ha sido un excelente regreso con la serie DISTANCIA.
Por aquí seguimos amiga. Se agradece el abrazo, tan de humanos necesitarlo.
Beatriz, desconocía los problemas de tu estado. Sé del problema del narcotráfico pero no sabía que estaba focalizado en un territorio en particular. Es difícil limar las distancias, más aún cuando son dolorosas y la vuelta puede significar aún más dolor.
Tu comentario siempre expande la territorialidad del poema, solo concebido en mi mente como historia de amor... de pronto tu lectura toma versos que construyen una realidad social desconocida para mí. Aquí se reafirma aquello de que muy poco nos pertenece un texto a partir que comienza a desandar su camino de lecturas.
Descubro la seducción que encierra tu poesía atraído por tu magnífica prosa. No sé así si disfrutar más con los versos o con los comentarios que provocan. Cuenta con un nuevo admirador.
Un abrazo desde Madrid.
Javier, bienvenido, ya entré en tu blog para quedarme detenida en las acuarelas. Excelente espacio para ver y leer. Sobre los comentarios, estoy convencida de que provocan una literatura más allá de la literatura tan disfrutable de leer como el texto mismo que los provocó.
De nuevo, bienvenido.
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