
IRA, IRA, IRA. Ese sentimiento descontrolado, desordenado, de odio y de enojo por el que seguramente ya tengo el boleto de ida al infierno pagado por el mismísimo dios, se lo debo en estos días a unos pájaros que trajo nuestro "padre del aula, Sarmiento inmortal": los gorriones. Seres que esperan la primavera para anidar en un deforme y exageradamente grande níspero que se encuentra a dos metros de mi ventana. Entre 50 y 100 de ellos -ya no los quiero ni contar- empiezan con sus cantos a las 5 de la mañana y yo, indefectiblemente, desde hace 5 días -ni lo duden, en esta historia el 5 es un número yeta/cabalístico- los escuchó con IRA, IRA, IRA. Yo sé que la solución es un rifle de aire comprimido y que se vayan a anidar... ¡a los yuyos! Pero probablemente terminaría internada o presa ya que vivo a dos cuadras de la policía, a media de la delegación municipal y a una de la iglesia, o sea, las fuerzas públicas pedirían mi cabeza. Así que, concentrándome, acordándome de algún tip de meditación hindú, me vuelvo a dormir unos quince o veinte minutos hasta que los escucho de nuevo. Y, como en las cintas de moebius, todo se repite sin alteraciones unas 5 veces (¡qué numerito!) hasta las 7 que me levanto destruida, agotada y con IRA, IRA, IRA.
Pero, ¿por qué no me indignaba el año pasado, o el anterior cuando estas aves aborrecibles también venían a anidar? ¡Porque no las escuchaba, porque dormía 8 horas de tirón! Ahora me despierto como los ancianos, a cualquier hora, si duermo 6 horas me siento realizada... y lo más triste de esta entrada: le voy a tener que dar la razón a mi amigo H., como él afirma, ¡no es lo mismo tener 34 -la edad que tiene él- que 36! Las 3 docenas de años, que si fueran huevos serían el flan de la familia Campanelli, se sienten en el cuerpo, ¡qué lo parió! Mi pregunta final es aterradora:
¿cuándo será el día en que mire con dulzura a esos pajaritos despertadores, a los que les da cuerda un ángel, y me levante a las 5, chancletee hasta la cocina, me prepare unos mates y ponga la radio para escuchar unos tangos? Jornadas cercanas, sin duda. ¡A prepararme a vivir -como decía la canción de Alberto Cortéz- "la mitad de mi vida, la mitad de mi muerte"! ¿Y quiénes fueron los primeros en avisarme de mi vejez? Los pájaros, como en los mitos y las leyendas... a las 5 de la mañana.
13 Abalorios:
No es cuestión de vejez... Es cuestión de drogas. Antes ud se tomaba la pastilla, lo que quiere decir que a los 34 estaba peor que a los 36. O sea, el paso del tiempo no tiene nada que ver. En cuanto a esos bichos, aunque son asquerosamente ruidosos, no tienen punto de comparación con las catas que inundan el jardín de la casa de mis viejos. Eso es ruido. Una psoible solución: corte a la mierda el níspero o en su defecto no plante ninguno en su futura casa.
Puede ser, Sergio. Pero a los 33, en la época pregotas, no me despertaba. El achaque ha venido y hay que aceptarlo, estoy más "allá" que "acá".
El níspero para mis viejos es ese árbol que todos debemos plantar antes de morir, o sea, ¡larga vida para el rey níspero!
En mi casa futura va a haber muchos árboles, será un pequeño paraíso y ya tengo el primer árbol que me regalaron en la escuela de La Legua, un durazno que espera ser primavera 2011. ¡Qué poética!
Ay, nena... como te digo una cosa, te digo la otra: es divino escuchar el canto de los pájaros (pensá en la pobre gente que lo único que escucha es ruido de motores, caños de escape y bocinazos), pero es terrible no pegar un ojo...
Decímelo a mí, que tengo algunos añitos más y que los párpados los uso para ponerme sombras, nomás, porque lo que es dormir, bien poquito, che.
Andrea, si bien vivo en un pueblo, además de los pájaros de la madrugada, como mi casa está en la calle principal, escucho todo el día el paso de camiones, colectivos, frenazos, bocinazos, gritos de la escuela primaria que tengo justo enfrente... encima me pego sustos porque cuando pasan camiones con mucha carga hacen vibrar la calle y yo pienso a veces que está temblando y bajo corriendo las escaleras... todo termina en falsa alarma y mi familia se ríe un rato de mí.
¿Así que con los párpados dentro de unos años se viene la del bolero "Sombras nada más"?
Un beso Andrea y ya me doy una vuelta por tu casita virtual.
Ah, no, algún pecado imperdonable (más que el de la ira) habrán cometido si es que fueron condenados a vivir frente a la escuela primaria...
;-)
Andrea, no sé si es un pecado la TOTAL IRRESPONSABILIDAD, pero cuando mis viejos vinieron a vivir aquí la escuela primaria hacía 20 años que funcionaba, incluso mi mamá es clase 61 de dicho loquero infantil.
Paula: si bien me das la razón, tendré que llegar a los 36 para confirmalo. Es posible que a esa edad haya olvidado todo lo pasado, ja.
Como Sergio, hace un tiempo me frente a una frondosa plaza con tilos y palmeras. La plaza daba al sur, así que el aire fresco y fragoroso hacían un "locus amoenus" impensado. Hasta que en la primera siesta aparecieron ellas: las catas. ¡Qué griterío! Tenía 26 años así que lo superé rápidamente.
Por otro lado, le aconsejo reemplazar los nísperos por rompeportones que al primer picotón explote y sólo Ud. tenga que barrer el plumerío de la faena. Un sacrificio de un día, por una eternidad de siestas en paz.
Como ya escribí sobre los ruidos en mi casa actual, no me explayaré más, pero para muestra un botón: son las 14:20 y en vez de estar durmiendo a pata ancha, escribo aquí :-(
Calma mujer, que yo también tengo las tres docenas de años y...por casualidad también desde hace unos meses me despierto a cualquier hora, yo pensaba que era mi nene que se le ha hecho habito levantarse e ir a mi cuarto, hecho nada sútil....ahora que lo mencionas deben ser más bien hormonas. La respuesta la has dado al final del post, buena idea.
Saludos grandes y sorprendidos de que allá esta a punto de ser primavera, lo había olvidado.
Hernán, son 15.19, estoy sola, me hice una rica ensalada primaveral de tomate, palta, atún, queso, papas... he subido a dormir mi siesta merecida de feriado a mitad de semana y los endiablados gorriones están gritando. Te cuento que esta obsesión mía por escucharlos me ha hecho distinguir distintos tipos de canto: tienen un trino que es alargado, algo así como una matraca que dura unos 5 o 6 segundos y después ese silbido breve que no agota jamás sus cuerdas vocales (¿tendrán cuerdas vocales? Ya lo estoy googleando, ja).
Lo del pelotero enfrente de tu casa es una versión en pequeña escala, una maqueta, de la escuela primaria de 700 párvulos que tengo frente a la mía. Y eso que vivimos en pueblos o ciudades (la tuya) pequeñas... en una gran urbe con nuestra tolerancia sonora aguantamos dos días.
Sobre las catas, aves a las que me he acostumbrado en uno de mis destinos educativos, lo que más me molesta no son sus cantos precisamente y mi auto es el principal destinatario.
Lo de los rompeportones parece otra idea interesante para un día de furia.
Sobre la primera línea irónica de tu comentario... tampoco vas a tener que esperar sentado a los 36, ¡te están pisando los talones, nene!
Beatriz, ¿serán las hormonas? En la última visita al ginecólogo tuvimos una larga charla sobre ellas, en realidad, monólogo porque él me hablaba de manera pedagógica de las que operan en las distintas etapas del mes. Fue instructiva unos 30 minutos, tiempo en que tardé en confundirlas y olvidarme cuál era cuál. Y eso que fui con mi hermana y ella también se olvidó... ¡la falta de memoria y la vigila dos males que ya nos están carcomiendo!
A nuestro favor, tengo que decir que el facultativo es un galán y creo que con mi hermana perdemos el sentido del tiempo y del espacio cuando lo vemos y por eso no prestamos tanta atención.
Sobre los olvidos, "tengo que acordarme" de hacer un post.
Hernán:
Googleé mi duda y esa diosa de la sabiduría que es wikipedia me dio una respuesta y una palabra más para nuestro lexicón mental:
"La siringe es el órgano vocal de las aves. Se ubica en la base de la tráquea, y produce sonidos complejos sin las cuerdas vocales que tienen los mamíferos. Los sonidos se producen por vibraciones en las paredes de la siringe o por la vibración del aire que pasa por la siringe.
Solamente las aves y los cocodrilos tienen este órgano especializado y les permite a muchas especies (como los loros, los estorninos, los cuervos, los arrendajos, las urracas, etc.) imitar la voz humana".
¡SIRINGE, linda palabrita!, parece el órgano de un instrumento de cuerda oriental... un cacho de cultura, en este día del estudiante.
Furiosa,
no se si llegará a leer este coment, pero quería invitarla a mi primer muestra fotográfica a realizarse mañana; martes 5 de Octubre de 2010, en el Auditorio Adolfo Calle, desde las 18 a las 20.30.
Será a beneficio de la Fundación Junior Achievement.
Son fotos contemporáneas y como excusa para cooperar con el formación de los jóvenes.
Saludos.
Aereal
261 155258193
Gracias por la invitación, amigo. Espero que le vaya de 10 kilos más un pancito. Compromisos laborales me retienen en mi zona este, me hubiera encantado conocerlo pero, gracias a su labor artística, no van a faltar oportunidades...
¡Un beso grande y muchos éxitos!
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